viernes, 17 de enero de 2025

MESA CERVANTINA, La obra que mas tiempo he tenido empezada




Mesa antigua de madera con patas torneadas, típica de estilos rústicos o tradicionales, posiblemente del siglo XIX o principios del XX. Este tipo de mesas era muy común en hogares rurales y pequeños talleres, utilizadas tanto para trabajo como para comer, deb.

Las patas torneadas y la estructura sólida indican que está hecha de madera maciza, probablemente roble, nogal o pino, materiales comunes en muebles de esa época. Muchas de estas mesas se construyeron artesanalmente, lo que las convierte en piezas únicas.



                Y así luce mi mesa, después de la restauración















 

jueves, 16 de enero de 2025

RESTAURACION DE PUERTAS PARA CASA RURAL EL CAPRICHO DE ANDREA


Restaurar puertas para adaptarlas a una obra nueva es una decisión inteligente que combina sostenibilidad, ahorro y estilo. 

Es una forma de dar una segunda vida a materiales de calidad, reducir el impacto ambiental y crear espacios únicos que respeten la historia y el carácter de cada pieza.




Al optar por restaurar puertas, se da un mensaje claro de compromiso con el medio ambiente y la economía circular. Esto no solo tiene un impacto positivo en el planeta, también tiene un impacto positivo en nuestra propia economía, lógicamente.


Por tanto, la restauración de puertas implica reutilizar materiales ya existentes, reduciendo así la necesidad de fabricar nuevas piezas. Este proceso tiene un impacto directo en:


  • La disminución de residuos: Al evitar que las puertas antiguas terminen en vertederos, ayudamos a reducir la cantidad de basura generada.

  • La reducción de la deforestación: Optar por restaurar puertas de madera existente significa menor demanda de madera nueva, ayudando a preservar los bosques.

  • La menor emisión de CO2: La producción de puertas nuevas, especialmente aquellas hechas de materiales compuestos, implica procesos industriales que liberan dióxido de carbono y otros contaminantes. Restaurar evita este impacto.

  • Para quienes disfrutamos del arte de restaurar, este proceso trasciende lo práctico. Cada elemento restaurado, en este caso cada puerta recuperada es una historia que sigue viva, un logro personal que nos conecta con el pasado y nos permite contribuir al futuro. La restauración nos da la oportunidad de expresar nuestra creatividad, paciencia y dedicación, brindándonos una satisfacción única al ver el resultado final: una pieza transformada por nuestras propias manos que embellece los espacios y llena de orgullo nuestro esfuerzo.

viernes, 4 de junio de 2021

SENTIMIENTO Y RESTAURACION: ALIADOS DE LA NATURALEZA



No es el mueble más bonito del mundo, ni tiene la mejor madera, ni  es una antigüedad que valga la pena. Sin embargo este mueble fue realizado por mi marido hace 38 años cuando nos casamos, cuando nos compramos nuestra vivienda y él sin tener ni idea de carpintería y más tiesos que la mojama... se puso manos a la obra y realizó un mueblito para nuestro cuarto de aseo.
Y ni tan mal... Quedó monísimo y estuvo en casa durante bastantes años. Es más, este pequeño mueble fue el inicio de una afición a la madera de mi marido y de la cual nos beneficiamos toda la familia.
Así terminado mi mueble, amuebló nuestra cocina, la cocina de mi madre (la mejor y más merecida obra 💗) Amuebló la cocina de mi hermana pequeña en la casa donde se fue a vivir cuando se casó y que por circunstancias tuvo que salir corriendo de ella y por tanto terminó amueblando la segunda cocina de la nueva vivienda... y la hermana mayor, entonces quiso cambiar la cocina de dónde la tenía para integrarla más en la casa y sabéis quién la cambio? Pues mi marido.... cuento esto para seguir el hilo... Un mueble tan pequeño formó UN GRAN CARPINTERO ¿Qué os parece?
El caso es que este pequeño mueble, como en muchas ocasiones nos pasa a los humanos: Cuando ya no nos era útil, LE DIMOS UNA PATADA y lo subimos a la cámara.


Y es entonces cuando pasan los años y nos damos cuenta de que en los últimos 40  el planeta se nos está yendo a... Y es entonces encuentro 
mi afición: Restauración y me doy cuenta de que restaurando, no solo restauro el mueble que deseo darle una segunda oportunidad,  sino que también RESTAURO EL PLANETA Y LA BIODIVERSIDAD   y además, el mueble sigue esperando en su habitáculo, cómo si intuyera mi arrepentimiento... 






Y ampliamos nuestra casa rural El Capricho de Andrea, y hacemos en el jardín un aseo.... y ahí está él... ocupando su sitio.



 


martes, 2 de marzo de 2021

CÓMODA DE LA ABUELA BLASA: ABUELA DE MI PADRE EVARISTO CARNEROS Y MI BISABUELA.

Esta es mi bisabuela Blasa propietaria de la cómoda que os voy a presentar hoy. 



La cómoda tiene aproximadamente unos 172 años, es de estilo neoclásico, de color marrón, tiene de ancho aproximadamente 109 cm, profundidad 51 cm y de altura  110 cm. 
La cómoda la heredó mi padre, aunque estaba muy dañada, pues había estado bajo un hueco sin ventana, que dejaba pasar frío, calor, lluvia... Estaba desencolada y en unas circunstancias normales se hubiese tirado o bien subido a las cámara cómo en su momento quiso hacer mi madre... Sin embargo mi amor a lo antiguo, mi afición aún dormida pues entonces no restauraba, hizo como si de un presagio se tratara  que mi marido y yo nos pusiéramos con ella y le "lavásemos la cara", encolamos cajones e hicimos que tuviese la fortaleza suficiente para resistir unos cuantos años en uno de los dormitorios de mi madre.... 
Casualidad de la vida y 30 años más tarde.... al morir mis padres, la cómoda me tocó a mí.... por tanto había que comenzar a restaurar de una forma mucho más seria de lo que lo habíamos hecho en tiempos pasados...


Lo primero que hice fue decapar la cómoda. La parte de arriba estaba pintada con pintura acrílica      blanca y hecho esto comencé a decapar el resto del mueblo que estaba "saturado" de manos de barniz. 
El proceso siempre es el mismo, mano de decapante, que se deja actuar durante 15 o 20 minutos. Quitar las capas de pintura con un estropajo de aluminio o una espátula, si son grandes superficies y con muchas capas como le sucedía a la cómoda que nos ocupa....
Este trabajo, no fue fácil y sí muy laborioso, pero para ello en alguno momentos recurrí a la ayuda de mi pequeña Andrea.
                      


Una vez decapado el mueble, con sus cajones correspondientes, lo lavamos bien para hacer desaparecer cualquier resto de decapante y le dimos un ligero tinte de nogalina.... lo lijamos ligeramente, dando una aplicación de tapaporos, lija, tapaporos, lija.... una vez lijado y bien limpio el mueble, aplicamos el barniz, dos o tres manos. Después de cada mano de barniz, se lija muy ligeramente, y de nuevo otra mano de lija, así hasta conseguir el aspecto deseado. 

Ahora tenía que centrarme en los herrajes, estaban muy deteriorados, pero me niego a cambiarlos, es más me niego a dejar un mueble perfecto. Los muebles antiguos han de conservar las "cicatrices" que le han producido el paso de los años... y me dispuse a limpiarlos.












domingo, 28 de febrero de 2021

SILLONES DE ROBLE. PRIMERA MITAD DEL SIGLO XX

Estos sillones me los regaló mi hija Cristina. Conocen mi afición y cuando ven algo que le gusta siempre piensan en mí. La consulta es... ¿te gustan mamá? ¿Crees que pueden serte útil?.... y una vez la respuesta es positiva.... YA SON NUESTROS.

Ahora toca trabajar sobre ellos:





















Los sillones no estaban excesivamente mal, aunque el reposamanos y el barniz estaba muy desgastado por el paso de los años.

Por tanto, comenzamos a trabajar:

Lo primero por supuesto es la equipación de unos guantes y una bata, para utilizar el decapante hay que tomar medida de seguridad. Con una brocha apliqué decapante y dejé actuar durante unos minutos y con la ayuda de un estropajo metálico quité el barniz. Una vez retirado el barniz, lavé los sillones, para retirar todos los posibles restos de decapante.

Ya tenía los sillones en su color natural de la madera y el paso siguiente fue darle una mano de lija, suavemente para abrir el poro. Posteriormente, le di el tinte realizado con nogalina y lo dejé secar durante 48 horas. Hecho esto de nueve le di una mano de lija, muy suavemente para pasar a darle dos capas de tapaporos y después de cada mano se le da una mano de lija, limpiando bien la zona lijada.

El último paso en lo referente a la madera es darle el barniz con una brocha suave para que no deje marcas. Las pasadas deben ser largas de un extremo a otro. Una vez aplicado el barniz dejaremos secar 24 horas y aplicaremos una mano suave de lija, así hasta tres o a veces cuatro veces, hasta que veamos que el acabado de la pieza está a nuestro gusto.


El asiento de los sillones, tenía que adaptarlo a mis necesidades. Como no tenía posibilidad de comprar tela igual a la de los sofás, compré unos cojines de IKEA y con ellos tapicé los dos sillones.


El resultado fue el siguiente:









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domingo, 21 de febrero de 2021

DORMITORIO FINAL SIGLO XIX. UNA JOYA A DISFRUTAR EN CASA RURAL EL CAPRICHO DE ANDREA

DORMITORIO DE MATRIMONIO

Este dormitorio está compuesto por cama, dos mesitas, peinador y armario. De madera con adornos de bronce. Finales del siglo XIX

ARMARIO EN SU ESTADO NATURAL



Lo que más me gustó de éstos muebles es la historia que tienen detrás: Este dormitorio formaba parte del mobiliario de un chalet que fue vendido. Era de un señor de unos 88 años, los hijos no querían el chalet y convencieron al padre para su venta. El Señor lo vendió con mucho dolor, pero les dijo que el dormitorio de su Madre, no se vendía...  Se vendió el chalet, pero los muebles al final a ningún hijo les venía bien... y el hombre acabó diciéndole al comprador del chalet que no se lo podía llevar, me dijo que el hombre medio lloraba... 

Fue un hallazgo grandioso, cuando lo vi me quedé enamorada de todos los elementos, quizá y pese al buen estado de todo el mobiliario, lo único que me disgustaba era el color, demasiado oscuro, por tanto los compré y encargué al señor que me los vendió avisara al dueño de que los muebles de su madre iban a estar en un buen sitio y que los salvaríamos, esperemos que al menos otros tantos años.  
Hecho esto tenía que "liarme" la manta a la cabeza y trabajar mucho... hasta dejar los muebles a mi gusto, haciendo ver la belleza de la madera y de los años que habían pasado por ella.

Siguiendo las instrucciones de mi profesora tuve que tomar todas las medidas de protección existentes, ya que había que decapar muchos muebles, y por la antigüedad de los mismos, la pintura tenía plomo por tanto había que tomar medidas:






En esta foto vemos el resultado del decapado, el cabecero sin decapar y el piecero decapado.... mucho trabajo, mucho polvo rojizo....
Lijados, decapantes, nogalina, tapa poros, barnices..... mucha ilusión y al final el resultado se ve....





Hoy lucen en nuestra casa rural El Capricho de Andrea, para el  disfrute de nuestros huéspedes. Estamos orgullosos de lo que hacemos, de los resultados...






Nuestros clientes se merecen lo mejor y para eso estamos nosotros.... visita nuestra página CASA RURAL CRISALVA


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